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El Walled Garden y su función en las plataformas de la Web 2.0
24/11/2022

El Walled Garden y su función en las plataformas de la Web 2.0

Funcionamiento

Imagen de la noticia El Walled Garden y su función en las plataformas de la Web 2.0

El concepto de Web 2.0 hace referencia a la estructura que permite el funcionamiento de Internet tal y como la entendemos actualmente. Los inicios de la red respondían a dinámicas relativamente unidireccionales —había pocos servidores y la mayor parte de usuarios accedían a ellos para «leer» la información disponible en ellos—. La Web 2.0 es mayormente bidireccional: los usuarios ejercen tanto de «lectores» como de «emisores» de información; los intercambios de datos se hacen entre iguales, a grandes rasgos.

No obstante, esta evolución también ha sido escenario del crecimiento de walled gardens o jardines vallados. Es decir, las grandes empresas tecnológicas —que han crecido hasta adquirir dimensiones casi nacionales— almacenan sus datos y los de sus usuarios en servidores privados. Para acceder a ellos y poder hacer uso normalizado de la red, las personas deben acceder a los términos y condiciones establecidos por estas empresas.

El metaverso, que responde al siguiente estado de evolución de la red —la Web 3.0—, debe encontrar una forma de armonizar estos walled gardens con las nuevas necesidades de los usuarios y la filosofía que hace posible la realidad virtual.

¿Replicar los walled gardens de la Web 2.0 en el metaverso?

En principio, la lógica de las grandes tecnológicas hablaría de una traslación directa de jardines vallados en el metaverso. No obstante, este enfoque entraría en conflicto directo con el concepto mismo de metaverso: interacción libre, fluidez e incluso saltos entre metaversos distintos de un mismo usuario, sin necesidad de crear avatares diferenciados o rellenar formularios de registro en cada ocasión.

Es cierto que la imprescindible seguridad de los datos hace pensar en una necesidad vital de protección especialmente rigurosa de los servidores que conformarán el metaverso. No obstante, la tecnología blockchain permitirá que esos walled gardens sean una alternativa, no sólo de los grandes gigantes como Google, Amazon, Meta o Apple. También pequeños actores en el metaverso —empresas, usuarios, instituciones, etc.— podrán «blindar» la información, sin tener que recurrir a partnerships con ellas.

El usuario del metaverso quiere sentirse «libre»

Al menos de manera aspiracional, el metaverso es la quinta esencia de la descentralización. Cada vez con más intensidad se percibe la tendencia en los usuarios de querer vivir en la realidad virtual sin las ataduras legales impuestas por los T&C —Términos y Condiciones—. Si el metaverso va a ser un universo paralelo al físico, las empresas cometerían un error atosigando a la población virtual con cláusulas y penalizaciones.

En caso de querer salvaguardar la información y mantener el control, las redes distribuidas blockchain pueden ser una buena alternativa. El blockchain es seguro, inviolable, transparente en cuanto a su gestión y administración y abre la puerta a una participación en contextos como el metaverso mucho más «horizontal». El propio Mark Zuckerberg, en una entrevista reciente, comentó: «El metaverso tiene que tener sentido de interoperabilidad y portabilidad. Tienes tu avatar y tienes tus bienes digitales, y quieres poder teletransportarte a cualquier parte. No querrás quedarte atrapado en el personal de una empresa».